“Trabajar con dos hijos en casa es prácticamente imposible. Mi esposa y yo nos volvemos locos.” En las últimas semanas, a cualquier familia con hijos –o a cualquiera que haya tenido la gran idea de llamarles– le sonará familiar dicha frase. Ahora que las escuelas y gran parte de las oficinas están cerradas, nuestra realidad actual nos pone junto con nuestras familias bajo un mismo techo, lo que nos obliga a encontrar nuevas maneras de trabajar con la menor cantidad de contratiempos. Pero, justo cuando comenzábamos a descubrir que no estábamos preparados para educar en casa a nuestros críos (benditos sean los profesores), algunas compañías comenzaron a darse cuenta de que, incluso si supuestamente contaban con las herramientas para trabajar desde casa, la parte que dice ‘office’ en su solución para hacer home office no era lo que esperaban.

Dificultades técnicas y mala comunicación

Es cierto, cada vez más compañías utilizan una de las soluciones líderes en comunicaciones unificadas y colaboración (UCC, por sus siglas en inglés), lo que les permite realizar reuniones virtuales a distancia, compartir mensajes y documentos, y organizar presentaciones. Sin embargo, incluso si aquellas soluciones OTT hacen más fácil la comunicación, también conllevan muchos problemas: soluciones de seguridad poco confiables, filtración de datos personales, envío no autorizado de información a Facebook, e incluso la instalación de componentes que permiten a usuarios remotos manipular los micrófonos y cámaras de los usuarios de computadoras Mac.

¿Por qué los hackers habrían de perder el tiempo en atacar a un proveedor individual cuando pueden ir tras de Cisco y compañía?

“…Reconocemos que no hemos cumplido con las expectativas de seguridad y privacidad de la comunidad (ni las nuestras). Lo lamento mucho y quiero compartir con ustedes lo que hacemos al respecto”, escribió Eric S. Yuan, director ejecutivo de Zoom, en un post reciente, con el que buscaba aliviar las preocupaciones tanto de sus clientes como de sus inversionistas con respecto a la actual crisis que ocurre en su empresa. En este momento, la compañía ha recibido demandas de sus propios accionistas por “exagerar” la capacidad de sus medidas de seguridad, que, dicen, derivó en el colapso de los precios de sus acciones. Por desgracia y a diferencia de los inversionistas, cuando los usuarios –ya sea que paguen o no– investigan qué opciones tienen, descubren que las proveedores globales OTT como Zoom no están regulados y no se hacen responsables de los problemas que sus servicios podrían presentar.

Los operadores y el trabajo desde casa

Por tanto, es en tiempos como estos que la gente descubre el verdadero valor de los proveedores de servicios de telecomunicaciones nacionales. Ya que están aprobados por gobiernos locales, los CSP nacionales cargan con la responsabilidad de los servicios que ofrecen. Desde políticas de protección de datos hasta prácticas mercantiles inusuales, los consumidores locales están protegidos por las regulaciones locales. Los CSP son custodios de información personal que sí cuentan con la aprobación del gobierno. Cuando proveen soluciones UCC, también están legalmente obligados a responsabilizarse de todos los problemas que puedan derivar de sus manejo de datos personales y privacidad. Si un CSP vendiera información personal a terceros sin el consentimiento de sus usuarios, inmediatamente sería investigado por el organismo nacional responsable de telecomunicaciones en dicho país, recibiría una multa cuantiosa e incluso podría ser demandado localmente por daños. Proveedores OTT como Zoom, por su parte, con frecuencia tienen oficinas centrales en Estados Unidos, donde la mayoría de los usuarios no estadunidenses son incapaces de utilizar recursos legales. Pero esa no es la única ventaja de los CSP en nuestro estado actual de crisis.

Ya que están aprobados por gobiernos locales, los CSP nacionales cargan con la responsabilidad de los servicios que ofrecen.

Conforme crecen y crecen hasta alcanzar millones de usuarios, proveedores globales como Zoom, Microsoft o Cisco enfrentan otra gran amenaza: los hackers. Robar la información personal de tantos usuarios con un solo ataque resulta en un ejercicio mucho más rápido y fructífero que invertir más tiempo en penetrar en los servicios de proveedores de telecomunicaciones más pequeños y diversificados, cada uno con su propia red y sus propios mecanismos de seguridad. ¿Por qué los hackers habrían de perder el tiempo en atacar a un proveedor individual cuando pueden ir tras de Cisco y compañía?

En ECT trabajamos con los CSP para ofrecer soluciones UCC. Estas soluciones tienen todas las características de los servicios líderes pero se ofrecen (y modifican a la medida) específicamente en mercados locales. Todos los servicios, incluyendo el almacenamiento de información personal, residen en la red del proveedor, por lo que dichos proveedores son los responsables ante los organismos regulatorios de telecomunicaciones de su país con respecto a seguridad, privacidad de datos, disponibilidad y recuperación ante desastres de los servicios que ellos ofrecen. De esta manera, cuando surgen problemas, los clientes tienen un recurso a su disposición en su propio país.

Tal vez nunca estaremos listos para educar a nuestros hijos en casa, pero los operadores pueden estar listos para ayudar a sus clientes con trabajo remoto. En ECT estaremos trabajando (tal vez de manera remota) con ellos.

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